LOS PRIMEROS VASCOS MAS AFICIONADOS AL MARISCO QUE A LA CAZA

          La cueva de Santimamiñe, es el yacimiento arqueológico más importante de Bizkaia y uno de los más importantes de Euskadi. Se encuentra en el término municipal de Kortezubi, un lugar milenario en un entorno privilegiado, en el que se conservan restos de asentamientos humanos de hace más de 14.000 años. Su interior alberga casi medio centenar de pinturas rupestres que representan bisontes, caballos, un oso, un ciervo. Pero, lo que más me ha llamado la atención, es el impresionante escombrero de conchas de ostras, que se encuentra a la entrada de la cueva, a las que se había consumido su carne. Conchas esparcidas alrededor de una gran losa de piedra, debajo de la cual se encontraban restos de madera, carbón etc., que habían utilizado a modo de plancha para abrir y comer las ostras.  

        Las investigaciones arqueológicas y etnográficas de Barandiarán y Aranzadi que han venido realizando de los habitantes primitivos de la cueva de Santimamiñe, los refieren como comedores de ostras, y es que el hombre del neolítico según cuenta el Conde de la Vega de Sella primer investigador de la cueva, encontró chirlas, mejillones y lapas, pero sobre todo ostras, por las que al parecer sentían una especial predilección (hay que tener en cuenta, que  los criaderos de tan exquisito marisco se encontraban a escasos 1.200 metros de la cueva). Este elevado consumo de ostras y otros mariscos, nos lleva a la conclusión de que nuestros primeros pobladores eran más aficionados al marisco y pescado que a la caza.

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