
En el País Vasco, aún se prepara en algunos caseríos la “mamía”, “gatxatu” o “cuajada”, en un cuenco tallado en madera de abedul o aliso, el “kaiku”. En opinión del investigador y antropólogo don José Miguel de Barandiarán, la cuajada sería un alimento que se toma desde la Prehistoria. El proceso de preparar la cuajada consistía en colocar una cierta cantidad de leche en el “kaiku”, para calentarla durante un cierto tiempo, introduciendo en el mismo piedras que previamente habían estado en contacto con el fuego.
Costumbre ancestral que aun hoy en día siguen manteniendo algunos caseríos (aunque actualmente, la leche se calienta directamente en el fuego o en la chapa de una cocina). Con lo que el “kaiku” y la “mamia” se convierten en la referencia culinaria más persistente y continuadora desde el Neolítico hasta nuestros días.
