
Según receta de la colección romana de Apicio (gran gastrónomo romano del siglo I):
Para hacer vino blanco a partir de vino tinto. Se echa en el ánfora con vino tinto harina de legumbre o tres claras de huevo, y se agita durante mucho tiempo. Al día siguiente estará blanco. Las cenizas de uva blanca tienen el mismo efecto.
Aunque yo personalmente no lo he intentado, creo que tanto las cenizas de la vid como las claras de huevo, transformaran el color del vino, pero, yo me inclino más porque el resultado sea el de un tono más bien grisáceo, más o menos claro que no un vino blanco.
