Los variados verdes del bosque y el campo, los morados, amarillos y rojos de las frutas y las flores… Los colores nos hablan de su vitalidad, renovación y el puro placer de la vista, Y ese don que tienen de, por ejemplo, ser verdes porque absorben las longitudes de onda del rojo y el azul. Las longitudes de onda azul y verde son responsables de casi todos los colores amarillos y anaranjados de frutas y hortalizas y también del rojo de los tomates, pimientos y las sandias, casi todos los colores rojos de las plantas se deben a las antocianinas (del griego “flor azul”).