
El pavo, también conocido como el gallo de Indias, es posiblemente el mejor y mas hermoso regalo que el nuevo mundo ha hecho al antiguo.
Oriundo de México de la época de los aztecas, donde se le llamaba guajalote. Al parecer y según cuentan, los jesuitas los criaban en una granja en gran cantidad, y lo importaron a Europa hacia finales del siglo XVI. En primer lugar, fue Francia la primera en recibirlos, extendiéndose paulatinamente por todo Europa, en donde en lenguaje familiar se denominaba Jesuita a un pavo. En aquella época se convirtió en símbolo de la exquisitez de la gastronomía que se reservaba a la monarquía y la alta sociedad, y un tiempo después, en protagonista de las comidas y cenas navideñas.
