
El 15 de enero de 1493, cuando Colón habla de la isla española que se convertirá en Cuba dice, los españoles, dan a la especie local el nombre de pimiento. Es la mejor, la más fuerte… masculina, por tanto.
Los habitantes del Caribe llamaban a este pimento picante ají. Por el contrario, en Méjico se denomina chile, y ya era cultivado por los toltecas y los aztecas.
Es curioso observar cómo los mamíferos en general, encuentran esta sensación de calor, picor, incluso dolor desagradable en muchos casos. Sin embargo, los pájaros no tienen la misma sensibilidad a la capsaicina, de forma que los pájaros consumen aquellos ajíes que crecen en sus hábitats. Las semillas de estos pimientos son distribuidas por los pájaros, que las dejan caer al comer los frutos, sin afectarles a ellos.
