
Según la tradición o la leyenda, el cristal no se inventó, fue más bien, fruto de una casualidad…
Cuentan que: “Hace unos diez o doce siglos antes de Cristo, unos mercaderes de nitratos (sales minerales, fertilizantes, etc.), atravesando Tracia (enclavada en Bulgaria, Grecia y la Turquía europea), pararon para comer a orillas del rio que surcaba por allí, y comenzaron a preparar un fuego, no encontrando piedras, las remplazaron por trozos de nitrato que llevaban de carga; sorprendentemente el nitrato se inflamó derritiéndose con la arena, formando unos pequeños canales de una materia transparente que una vez cuajada y enfriada, resulto ser lo que hoy en día conocemos como cristal.”
Otros autores, cuentan que el cristal fue inventado por los hebreos (antiguo pueblo semita del Levante mediterráneo (Cercano Oriente)establecidos en el año 616 a. C., conocidos también como pueblo judío) y que Salomón bebía en baso de cristal).
Los romanos ya usaban el cristal en forma de botellas, jarras y ánforas. En las excavaciones de Pompeya, se ha podido comprobar, que el cristal, era común. Venecia lo divulgo y en España en el siglo XV se bebía el vino en baso de cristal, y el agua en taza.
