
Una de las modalidades de deporte rural más tradicional, popular y representativo del pueblo vasco es la aizkora, ejercitada principalmente por hombres, el aizkolari, que practica el corte de troncos de árbol con un hacha. El término askolari, proviene del euskera (persona que maneja o trabaja con un hacha).
Para indagar sobre el origen de la aizkora, tenemos que retroceder en el tiempo y situarnos en la Edad Media, época en la que la construcción naval tenía una gran relevancia en Euskadi y, para ello se requerían grandes cantidades de madera y, abundaban los leñadores. Así, los hombres que trabajaban en la tala de árboles en los bosques se convirtieron en los primeros aizkolariak, compitiendo entre ellos en la intimidad de los bosques, comenzando así a hacer apuestas sobre quién cortaba antes un tronco. Con el tiempo estas competiciones se fueron consolidando hasta transformarse en una de las primeras actividades tradicionales del campo vasco, convirtiéndose en una tradición pública, transformada en deporte. Así el aizkora llega a las plazas de los pueblos como acto clave de las fiestas euskaras: de hecho, la primera referencia documental a una de estas competencias data de 1802 en Hernani.
