“Por San Blas la cigüeña verás”, aquí, todo el año

Las cigüeñas son aves migratorias, que se desplazan de norte a sur de Europa a lo largo de todo el año. Desde octubre hasta diciembre, las cigüeñas que veíamos en Álava, eran suizas, holandesas, francesas o alemanas, las cuales, en invierno, se desplazaban a África. En la actualidad esta emigración ha cambiado en Álava y las cigüeñas aprovechan el inicio del invierno para seleccionar el lugar de anidamiento y comenzar a crear sus nidos.
Las cigüeñas, no solo han vuelto a Álava tras unos años en los que casi desaparecieron, si no que le han cogido gusto y se quedan. En el año 1984 tan solo había una pareja de cigüeñas, que habitó durante años el nido de la Iglesia de Gamarra. Es a partir del año 1997 cuando se detectó en Álava la primera pareja de cigüeñas europeas que eligió nuestro territorio para hibernar. Hoy los tiempos han cambiado y en la actualidad esta peregrinación de la que hablamos, prácticamente ha desaparecido en Álava, y se calcula la población total de cigüeña blanca en unos 500 ejemplares. Así lo afirma Gorka Belamendia, director de Ataria.
Pero, cuáles pueden ser los motivos o razones para que les haya gustado tanto ciertas zonas de Álava y hayan decidido quedarse. Por dos razones principales: Han encontrado prioritariamente en el vertedero de Gardelegui, un lugar óptimo para comer, al igual que en los humedales de Salburua, el lugar perfecto para dormir, criar y también alimentarse en las orillas de sus cuatro lagunas principales, de peces, cangrejos y diferentes especies autóctonas, con su flora muy bien conservada.
En conclusión: “Muchas de las cigüeñas que habitan en Álava, comen y pasan la mañana en Gardelegi y otras en los humedales de Salburua, el mayor oasis para estas aves”. Las cuales, además de comer y pasárselo bien, buscan los árboles más altos para construir sus nidos. Así, podemos ver pernoctara a las cigüeñas en lo más alto de las balsas de Salburua. Otras cigüeñas por contra, regresan a las torres de las iglesias donde tienen sus nidos más espectaculares como los de la iglesia de San Vicente, la de Gardelegui, o Elorriaga, entre otras.
Voy a concluir con el dicho popular: ‘Por San Blas la cigüeña verás’, el cual, ha pasado a la historia, ya que aquí, las vemos todo el año, con calor o con frio, con lluvia o con nieve. Así lo demuestra el último censo realizado, que ha calculado que más de la mitad de las cigüeñas actuales son nacidas en Álava
