El fresno es un árbol bello, considerado como símbolo de buena suerte en algunas culturas. Es un árbol que, según la mitología germana, sostiene al mundo. Ampliamente reconocido como el “árbol de la buena suerte”, un título que proviene de antiguas creencias populares, que atribuían a este árbol la capacidad de atraer la fortuna y alejar las desgracias. Su imponente tamaño y su denso follaje, lo convierten en una opción ideal para brindar sombra, lo que lo hace especialmente valioso en parques, jardines y espacios públicos.
Su madera blanca, dura y tenaz, de fibras largas, madera resistente y flexible, ha sido utilizada históricamente para la fabricación de útiles de labranza, para piezas cimbradas y curvadas, es el caso de unas buenas sillas, mesas, muebles de ebanistería fina, y elementos deportivos como, remos, esquís, arcos, bates de béisbol etc.
Machu Picchu‘monte o pico viejo’, es el nombre contemporáneo que se da a un antiguo poblado incaico, construido antes del siglo XV, en la cordillera Oriental del sur del Perú, en la cadena montañosa de los Andes a 2.430 metros sobre el nivel del mar y a unos 130 km. de la ciudad de Cusco.
Machu Picchu está considerado, como una obra maestra tanto de la arquitectura, como de la ingeniería, gracias a sus peculiares características arquitectónicas y paisajísticas. Machu Picchu fue construido en el estilo Inca clásico, con paredes de piedra seca pulida, y a su alrededor se ha tejido un auténtico velo de misterio sobre el lugar, su construcción, etc., que ha dado lugar a ser publicado en buena parte de la literatura, lo que le ha convertido en uno de los destinos turísticos más famosos del planeta, así como una de las siete maravillas del mundo moderno.
Su localización se la debamos ha Hiram Bingham que en el año 1911, descubrió las ruinas de una espléndida ciudad inca entre los abruptos macizos andinos. En ella se ha encontrado tanto un lugar reservado a las vírgenes del sol como una residencia del inca Pachacuti o un singular centro sagrado.
Toth es el dios egipcio de la escritura, al que se le atribuye su invención, lo que le convierte en el patrón de los escribas. Conocido por su papel como mediador en tre los dioses y los humanos. Thot se representa como un hombre con cabeza de ibis (pájaro) o de babuino (mono), sus animales sagrados.
Toth es el dios egipcio de la escritura, al que se le atribuye su invención, lo que le convierte en el patrón de los escribas. Conocido por su papel como mediador en tre los dioses y los humanos. Thot se representa como un hombre con cabeza de ibis (pájaro) o de babuino (mono), sus animales sagrados.
Estamos muy cerca de la navidad, hasta tal punto, que la lotería nacional de navidad, ya está a la venta y algunas calles ya están engalanadas con las luces de Navidad. Con lo cual podemos hablar de uno de los postres españoles más representativos de las Navidades, el “Turrón. Su origen se les atribuye a los árabes, basándose en sus dos productos principales y primordiales, la miel pura de abeja y la almendra tan utilizados en Al-Ándalus. La primera referencia documentada de su versión española nacerá en Alicante alrededor del siglo XVI, se piensa que los árabes la trajeron a la costa mediterránea con mucha anterioridad.
La manera tradicional de elaborar el turrón tanto el conocido como “Duro” o el “Blando” es prácticamente la misma, lo único que cambia es que, en el duro, la almendra esta entera y en el blando conocido como el de Jijona la almendra está totalmente triturada y pulverizada.
Yo como titulado en Ciencias Humanas = Humanismo, voy a explicar lo que muchos me preguntan, ¿Qué es el humanismo? El humanismo fue un movimiento filosófico, artístico y cultural surgido en la Europa de los siglos XIV – XV, basado en la integración de ciertos valores y prácticas recuperados de la Antigüedad Clásica. Algunos de sus precursores y representantes más famosos son: Dante Alighieri, Francesco Petrarca y Giovanni
El humanismo surgió en Grecia con Sócrates, cuando éste orientó la Filosofía a ocuparse en los temas del hombre, originando la “paideia” (educación, saber ser, saber hacer) pasando este ideal educativo a Roma: Cicerón tradujo este término por humanitas, y de aquí viene «humanismo» y «humanidades».
Este humanismo clásico grecorromano fue reavivado en Europa en los siglos XIV-XVI por el humanismo renacentista, pretendiendo sintetizar todo aquello que constituye «lo esencial humano”, rompiendo con la fuerte influencia que ejerció la Iglesia católica en todos los órdenes de la vida durante la Edad Media, intentando liberar al ser humano de las rígidas reglas del cristianismo de la época medieval. Oponiéndose a que Dios era el resto de la vida, siendo el ser humano en torno al cual gira la vida social.
Con lo que podríamos definir el humanismo como un movimiento que potencia los valores humanos, “lo esencial humano”, el interés por lo antiguo, el arte, la cultura, el deporte, la ciencia, la política, las letras en general, lo intelectual, filosófico y cultural que valoran al ser humano y la condición humana, relacionado con la generosidad, la compasión y la preocupación por la valoración de los atributos y las relaciones humanas, valorar al ser humano y a la condición humana.
Hablar de la sal, es hablar de un producto, que posiblemente no haya hecho historia, pero ha contribuido a ella. La única “roca” comestible, la “sal gema” o sal de roca, gema significa piedra preciosa y la sal, patrimonio cultural, merece el sobrenombre de: “el oro blanco”. Y yo, como buen alavés, hablar de la sal, es hacer historia con una de nuestras joyas más importantes, Salinas de Añana, la villa más antigua de Álava, a 30 km. de Vitoria – Gasteiz, donde se encuentra una de las sales más antiguas del mundo, con sus más de 6.500 años de historia. El “oro blanco” como sabiamente la han llamado, los romanos la encontraron en el mar y a su llegada a Álava la descubrieron, tierra adentro, en los manantiales de agua salada de Salinas de Añana, que los romanos llamaron Salionca, para posteriormente llamarse solamente Añana.
Escribir de la sal, si es, hacerlo, ni más ni menos que del primer producto o condimento, del primer conservante utilizado por el hombre. Y obviamente, de una manera muy especial e indiscutible, de la más antigua de las artes en la cocina. Pero también, ha sido protagonista de momentos importantísimos de la historia del ser humano. Y es que, como dice el dicho: “Debe haber algo extrañamente sagrado en la sal: está en nuestras lágrimas y en el mar”. Ya Isidro de Sevilla lo afirmaba: “No hay nada más necesario que la sal y sol”.Homero, s. VIII a. C se refería a ella como “sustancia divina”. Un día al entrar en el Senado el emperador Claudio, s. I a. C., exclamó: “Padres conscriptos, decidme, os lo ruego… ¿Se puede vivir sin carne salada?”
Llego hasta tal punto la valoración de la sal, que, en los primeros tiempos de Roma, los soldados recibían un puñado diario de sal como recompensa por sus servicios. Posteriormente se sustituyó esta ración por una cantidad de dinero que les permitía comprarla. A esta suma de dinero se le denominó “El Salarium”, el salario. Más tarde, ya en la Edad Media, el real (sol) que constituye la paga de los militares es la “Soldada”. El salario pasó a ser privativo de los civiles, y los trabajadores se convirtieron en “Asalariados”.
La prehistoria podríamos definirla como esa etapa considerada como analfabeta, ya que fue una etapa sin nombres, sin fechas, sin palabras, sin texto escrito, etc., etc. Aunque, a decir verdad, no sé si es muy correcto utilizar esta palabra, cuando las pinturas rupestres que hicieron del bisonte, por ejemplo, en la cueva de Altamira, una de las manifestaciones artísticas más importantes de la prehistoria, demuestran claramente que eran unos seres inteligentes.
Es difícil, precisar en esta etapa de la prehistoria, si existían preparaciones culinarias o algo parecido, de lo que, si hay constancia, es de que se alimentaban de raíces, frutos silvestres, semillas, etc., también está comprobado que cazaban animales salvajes y pescaban en los ríos y lagos. Pero, todo cambió con el descubrimiento del fuego y con él, el asado, los primeros caldos y cocidos y la domesticación de animales. Aun, así, el fin a la prehistoria, tardará muchos años en llegar, podemos situarlo en la aparición de la escritura, que se conoce como el punto de inicio de la historia.
Ya hace unos días que comenzó el otoño y con él, la recogida de castañas.
Los castaños y sus castañas ya existían en la Península Ibérica en la antigüedad, introducidas en Europa desde Asia Menor. Ha sido un alimento básico en el sur de Europa, Turquía, el suroeste y este de Asia durante miles de años, en sustitución de gran parte de los cereales cuando estos no crecían bien.
La recogida de castañas se realiza principalmente a finales de octubre o principios de noviembre, aunque este año, parece que se está realizando antes.
La castaña es un fruto protagonista de las muchas fiestas tradicionales, de las “castañadas” que se realizan principalmente en el norte de España. En Euzkadi dicha fiesta tradicional se denomina gaztañerre eguna (en euskera día de la castaña asada) o gaztain jana (comilona de castañas).
Las castañas se pueden comer de diferentes formas: crudas, hervidas, dulces, el marrón clacé (nombre en francés de la castaña confitada), o simplemente asadas, tradicionalmente se comen asadas, tostadas al fuego sobre una sartén o chapa metálica.
La rana, es un animal curiosísimo y ahíto de historia, a la que se le puede añadir, un carácter lunar, pues vive en el agua y canta en la noche, por lo cual en Egipto se la asociaba a Isis y a la fecundidad del Nilo. La Tradición Grecorromana heredó estos atributos y también se la vincula con la fertilidad y con Afrodita-Venus.
. Nuestra simpática ranita, ha pasado; desde su conversión, en príncipe encantado, a ginecólogo perfecto que predecía como nadie el embarazo en las señoras, o fiel servidor de Galvani en sus experiencias para encontrar la fuerza eléctrica, o la base para descubrimientos posteriores como el teléfono, el telégrafo, el cinematógrafo, el gramófono, la luz eléctrica, la electro-química, electromagnetismo y no sé cuántas cosas más, hasta convertirse en el sustento imprescindible para el mantenimiento y conservación de nuestras zonas de aves acuáticas. Sin olvidarnos, por supuesto, de la versión en hierro del difícil juego de la rana, hasta hace no muchos años popular esparcimiento en cervecerías, patios, bares, etc. y cuya afición a jugar se sigue conservando y manteniendo hoy en día en algunos parques.
En Vitoria – Gasteiz, fueron muy consumidas y apreciadas en muchos bares las ancas de rana, preparadas al ajillo o a la romana (simplemente rebozadas), Yo, era un gran consumidor de ellas Desde hace unos cuantos años, está prohibida su pesca,