Toth el dios de la escritura

          Toth es el dios egipcio de la escritura, al que se le atribuye su invención, lo que le convierte en el patrón de los escribas. Conocido por su papel como mediador en tre los dioses y los humanos. Thot se representa como un hombre con cabeza de ibis (pájaro) o de babuino (mono), sus animales sagrados.

          A menudo se le ve sosteniendo un pincel y una tablilla de sescritura, simbolizando su papel como escriba de los dioses, sosteniendo un pincel y una tablilla de escritura, simbolizando su papel como escriba de los dioses. 

   EL TURRÓN

          Estamos muy cerca de la navidad, hasta tal punto, que la lotería nacional de navidad, ya está a la venta y algunas calles ya están engalanadas con las luces de Navidad. Con lo cual podemos hablar de uno de los postres españoles más representativos de las Navidades, el “Turrón. Su origen se les atribuye a los árabes, basándose en sus dos productos principales y primordiales, la miel pura de abeja y la almendra tan utilizados en Al-Ándalus. La primera referencia documentada de su versión española nacerá en Alicante alrededor del siglo XVI, se piensa que los árabes la trajeron a la costa mediterránea con mucha anterioridad.

          La manera tradicional de elaborar el turrón tanto el conocido como “Duro” o el “Blando” es prácticamente la misma, lo único que cambia es que, en el duro, la almendra esta entera y en el blando conocido como el de Jijona la almendra está totalmente triturada y pulverizada.

         EL HUMANISMO

          Yo como titulado en Ciencias Humanas = Humanismo, voy a explicar lo que muchos me preguntan, ¿Qué es el humanismo? El humanismo fue un movimiento filosófico, artístico y cultural surgido en la Europa de los siglos XIV – XV, basado en la integración de ciertos valores y prácticas recuperados de la Antigüedad Clásica. Algunos de sus precursores y representantes más famosos son: Dante Alighieri, Francesco Petrarca y Giovanni 

        El humanismo surgió en Grecia con Sócrates, cuando éste orientó la Filosofía a ocuparse en los temas del hombre, originando la “paideia” (educación, saber ser, saber hacer) pasando este ideal educativo a Roma: Cicerón tradujo este término por humanitas, y de aquí viene «humanismo» y «humanidades».

        Este humanismo clásico grecorromano fue reavivado en Europa en los siglos XIV-XVI por el humanismo renacentista, pretendiendo sintetizar todo aquello que constituye «lo esencial humano”, rompiendo con la fuerte influencia que ejerció la Iglesia católica en todos los órdenes de la vida durante la Edad Media, intentando liberar al ser humano de las rígidas reglas del cristianismo de la época medieval. Oponiéndose a que Dios era el resto de la vida, siendo el ser humano en torno al cual gira la vida social.

        Con lo que podríamos definir el humanismo como un movimiento que potencia los valores humanos, “lo esencial humano”, el interés por lo antiguo, el arte, la cultura, el deporte, la ciencia, la política, las letras en general, lo intelectual, filosófico y cultural que valoran al ser humano y la condición humana, relacionado con la generosidad, la compasión y la preocupación por la valoración de los atributos y las relaciones humanas, valorar al ser humano y a la condición humana.

  LA SAL Y EL SALARIO

         Hablar de la sal, es hablar de un producto, que posiblemente no haya hecho historia, pero ha contribuido a ella. La única “roca” comestible, la sal gemao sal de roca, gema significa piedra preciosa y la sal, patrimonio cultural, merece el sobrenombre de: “el oro blanco”.   Y yo, como buen alavés, hablar de la sal, es hacer historia con una de nuestras joyas más importantes, Salinas de Añana, la villa más antigua de Álava, a 30 km. de Vitoria – Gasteiz, donde se encuentra una de las sales más antiguas del mundo, con sus más de 6.500 años de historia.  El “oro blanco como sabiamente la han llamado, los romanos la encontraron en el mar y a su llegada a Álava la descubrieron, tierra adentro, en los manantiales de agua salada de Salinas de Añana, que los romanos llamaron Salionca, para posteriormente llamarse solamente Añana.

        Escribir de la sal, si es, hacerlo, ni más ni menos que del primer producto o condimento, del primer conservante utilizado por el hombre. Y obviamente, de una manera muy especial e indiscutible, de la más antigua de las artes en la cocina. Pero también, ha sido protagonista de momentos importantísimos de la historia del ser humano. Y es que, como dice el dicho: “Debe haber algo extrañamente sagrado en la sal: está en nuestras lágrimas y en el mar”.  Ya Isidro de Sevilla lo afirmaba: “No hay nada más necesario que la sal y sol”. Homero, s. VIII a. C se refería a ella como “sustancia divina”. Un día al entrar en el Senado el emperador Claudio, s. I a. C., exclamó: “Padres conscriptos, decidme, os lo ruego… ¿Se puede vivir sin carne salada?”

         Llego hasta tal punto la valoración de la sal, que, en los primeros tiempos de Roma, los soldados recibían un puñado diario de sal como recompensa por sus servicios. Posteriormente se sustituyó esta ración por una cantidad de dinero que les permitía comprarla. A esta suma de dinero se le denominó “El Salarium”, el salario. Más tarde, ya en la Edad Media, el real (sol) que constituye la paga de los militares es la “Soldada”. El salario pasó a ser privativo de los civiles, y los trabajadores se convirtieron en “Asalariados”.

  LA PREHITORIA Y SU FIN

    bisonte en las cuevas de Altamira       

          La prehistoria podríamos definirla como esa etapa considerada como analfabeta, ya que fue una etapa sin nombres, sin fechas, sin palabras, sin texto escrito, etc., etc. Aunque, a decir verdad, no sé si es muy correcto utilizar esta palabra, cuando las pinturas rupestres que hicieron del bisonte, por ejemplo, en la cueva de Altamira, una de las manifestaciones artísticas más importantes de la prehistoria, demuestran claramente que eran unos seres inteligentes.

          Es difícil, precisar en esta etapa de la prehistoria, si existían preparaciones culinarias o algo parecido, de lo que, si hay constancia, es de que se alimentaban de raíces, frutos silvestres, semillas, etc., también está comprobado que cazaban animales salvajes y pescaban en los ríos y lagos. Pero, todo cambió con el descubrimiento del fuego y con él, el asado, los primeros caldos y cocidos y la domesticación de animales. Aun, así, el fin a la prehistoria, tardará muchos años en llegar, podemos situarlo en la aparición de la escritura, que se conoce como el punto de inicio de la historia.   

      TIEMPO DE CASTAÑAS

               Ya hace unos días que comenzó el otoño y con él, la recogida de castañas.

          Los castaños y sus castañas ya existían en la Península Ibérica en la antigüedad, introducidas en Europa desde Asia Menor. Ha sido un alimento básico en el sur de Europa, Turquía, el suroeste y este de Asia durante miles de años, en sustitución de gran parte de los cereales cuando estos no crecían bien.

          La recogida de castañas se realiza principalmente a finales de octubre o principios de noviembre, aunque este año, parece que se está realizando antes.

          La castaña es un fruto protagonista de las muchas fiestas tradicionales, de las “castañadas” que se realizan principalmente en el norte de España.  En Euzkadi dicha fiesta tradicional se denomina gaztañerre eguna (en euskera día de la castaña asada) o gaztain jana (comilona de castañas).

          Las castañas se pueden comer de diferentes formas: crudas, hervidas, dulces, el marrón clacé (nombre en francés de la castaña confitada), o simplemente asadas, tradicionalmente se comen asadas, tostadas al fuego sobre una sartén o chapa metálica.

    LA RANA Y …

        La rana, es un animal curiosísimo y ahíto de historia, a la que se le puede añadir, un carácter lunar, pues vive en el agua y canta en la noche, por lo cual en Egipto se la asociaba a Isis y a la fecundidad del Nilo. La Tradición Grecorromana heredó estos atributos y también se la vincula con la fertilidad y con Afrodita-Venus.

.       Nuestra simpática ranita, ha pasado; desde su conversión, en príncipe encantado, a ginecólogo perfecto que predecía como nadie el embarazo en las señoras, o fiel servidor de Galvani en sus experiencias para encontrar la fuerza eléctrica, o la base para descubrimientos posteriores como el teléfono, el telégrafo, el cinematógrafo, el gramófono, la luz eléctrica, la electro-química, electromagnetismo y no sé cuántas cosas más, hasta convertirse en el sustento imprescindible para el mantenimiento y conservación de nuestras zonas de aves acuáticas. Sin olvidarnos, por supuesto, de la versión en hierro del difícil juego de la rana, hasta hace no muchos años popular esparcimiento en cervecerías, patios, bares, etc. y cuya afición a jugar se sigue conservando y manteniendo hoy en día en algunos parques.

En Vitoria – Gasteiz, fueron muy consumidas y apreciadas en muchos bares las ancas de rana, preparadas al ajillo o a la romana (simplemente rebozadas), Yo, era un gran consumidor de ellas Desde hace unos cuantos años, está prohibida su pesca,

La juderia de Vitoria-Gasteiz

     Toti Martínez de Lezea, ya lo escribió en su libro “La calle de la Judería”, pero ante la triste situación que estamos viviendo, de masacre, genocidio, miles de niños muertos, etc., quiero dar a conocer y recordar cómo fue la judería de Vitoria-Gasteiz.

          Los judíos desarrollaron prósperas comunidades en la mayor parte de la Península Ibérica, por el contrario, pasaron desapercibidos en el País Vasco, si exceptuamos las juderías de Valmaseda y la de Vitoria-Gasteiz.

          Al sobrevenir la invasión sarracena (grupos de pueblos nómadas que se convirtieron en musulmanes), los judíos se desperdigaron, alcanzando muchos de ellos las tierras de Vitoria – Gasteiz, cuya Aljama (barrio donde vivía la comunidad judía) tuvo una gran importancia y repercusión.

          Los judíos vinieron diseminados, sin que nadie prácticamente les prestara mucha atención, estableciéndose como una entidad aparte, con sus peculiares costumbres. Vivian proscritos, recluidos en una calle que llevaba el nombre de Judería (año 1.256) y tras su expulsión por los Reyes Católicos (año 1.492) se llamaría Nueva, posteriormente pasó a llamarse Nueva Dentro, por estar dentro de la muralla de Vitoria – Gasteiz. Calle aislada del resto de Vitoria – Gasteiz por tapias y la gran muralla, sin otra comunicación con el exterior que una sola puerta en la mencionada muralla. Se calcula que eran unas 2.000 personas entre hombres, mujeres y niños, una cifra considerable si tenemos en cuenta que la población de Vitoria – Gasteiz era de apenas 10.000 habitantes, aun, así y todo, la mayor población del País Vasco. Los judíos, no solo estaban recluido en la calle Judería, sino que tenían la obligatoriedad de usar trajes diferentes a los demás vecinos de Vitoria – Gasteiz y llevar señales diferenciadoras.

          Los judíos vitorianos, como otros muchos judíos, se dedicaban al mundo de las finanzas, prestamistas, recaudadores fiscales y arrendadores de rentas. También destacaron en el mundo de la medicina, hasta tal punto que, tras su expulsión, el concejo de Vitoria – Gasteiz, suplicó que se quedase como médico de la ciudad a uno de ellos, el licenciado Antonio de Tornay “conociendo la necesidad en que la dicha ciudad e su tierra e comarcas estaba de físico por la yda e ausencia de los judíos”. Pero como en otros pueblos, o en otras villas, se dedicaban también a trabajos más diversos, con una auténtica especialización en el trabajo de huertas, tierras de labranza, en tiendas de lo más variado, o en casas de comidas. Con una cocina, de la que eran muy aficionados, cocina muy variada, sustanciosa y sencilla.  pero, con algunas salvedades muy importantes, la ausencia de todo tipo de sangre y la del cerdo, por el contrario, resaltar que su bebida por excelencia, era y es el vino. Destacando de una manera muy especial la dulcería que elaboraban en las Aljamas y yo destacaría sobremanera, un postre entre los postres, “las rebanadas de parida”, más conocidas como “torrijas”.

        La expulsión de los judíos, no fue motivo ni pretexto para que muchos de ellos, aparentemente conversos, continuasen de forma clandestina en hogares de más de una familia alavesa.

         Curiosamente, la ciudad de Vitoria – Gasteiz, cuenta con el barrio de Judizmendi o Judizmendi que en euskera quiere decir, monte de los judíos, y en el que se encuentra, un amplio y precioso parque plantado de olivos, ideal para, pasear, jugar, relajarse y meditar, que dicho parque fue el antiguo cementerio judío. La comunidad judía que habitaba en Vitoria antes de su expulsión en el año 1492, tenía en esta loma situada al este de la ciudad, su cementerio. Cuando los Reyes Católicos, decretaron su expulsión, los judíos vitorianos acordaron con las autoridades locales la cesión de su cementerio a la villa a cambio de que nunca se edificara ni se labrara en ese terreno sagrado.

EL PAVO Y SU HISTORIA

.          La historia del “pavo” va unida a la historia de la humanidad. Este animal ha sido un importante alimento para el hombre y cocinado de muchas y diferentes maneras desde hace muchos siglos (principalmente en las navidades).

          Originario de América, el “pavo” llegó a Europa de la mano de los jesuitas hace algo más de 500 años, en lenguaje coloquial se le denominaba, “jesuita”.

          Para conocer la historia del “pavo”, debemos remontarnos a la época de Cristóbal Colón, que, en el año 1492, descubrió el nuevo continente americano (llamado por error «las Indias») Entre las muchas cosas insólitas o desconocidas que encontraron los españoles, había un raro animal,se trataba del “pavo”, un animal plumado, de gran tamaño, que los indígenas tenían como doméstico, pero existente también en estado salvaje. La cabeza de dicho animal era y es todo un poema, su pescuezo no tiene plumas y un apéndice flojo y blando que cuelga hacia adelantes obre el pico, estando su pescuezo y cabeza recubiertos por tonos rojos, azules y violáceos. Aquel extraño animal, pensaron los colonosmerecía sin duda ser visto y conocido también en Europa. Y así en el año 1498, los españoles regresaron a Europa llevando consigo pavos domésticos con el nombre de: gallinas de Indias”, con lo cual se inició su reproducción en este continente, primero en España, y posteriormente en otros países, en donde en casi todos se fueron desarrollando razas propias.

        La servilleta. ¿Cómo nació?

        De la obra de “Las Bodas de Caná” de Paolo Veronese

          La palabra servilleta deriva del francés serviette, pero, el inicio de lo que hoy conocemos como un trozo de tela, se inicia en el antiguo Egipto, donde se usaban migas de pan para limpiarse los dedos, se llamaban apomagdalia, una palabra que proviene de limpiar. El dramaturgo griego Aristófanes (444 a. C – 385 a. C) comentaba que en esa época era común, durante una comida, limpiarse las manos con trozos de miga de pan de una hogaza.         

          Por el contrario, en otras partes del mundo, la limpieza de las manos o labios era peor: “Y se limpian los labios con las puñetas y bocamangas de las casacas”, por contra, se consideraba de mala educación introducir la mano en la camisa para acariciarse el pecho, o rascarse las partes deshonestas del cuerpo.

          Algunos van más lejos, y atribuyen la invención de la servilleta a Leonardo da Vinci.” El artista fue contratado por Ludovico Sforza para encontrar una solución higiénica para sus comensales, y Da Vinci pensó en atar conejos vivos a las patas de las sillas para que pudieran limpiarse las manos con sus pelajes”.  Leonardo da Vinci, al ver el desaseo que reinaba durante las comidas de los grandes señores, decidió como lo más aconsejable, el uso del trozo de tela individual, pero de grandes proporciones: la servilleta. Esta servilleta era en realidad un pequeño mantel que permitía a los invitados a la mesa mantener dedos y boca en un estado higiénico y saludable.

          Así, la servilleta individual entra a formar parte de la etiqueta de la mesa, aunque sigue siendo un lujo, lo mismo que el mantel. La servilleta, debe de cambiarse al menos una vez en la comida, además de ofrecer al comensal al principio y al final de esta, agua para lavarse las manos. El ensuciar tanto el mantel como la servilleta, estaba considerado como una gran grosería. Aunque esto tenía que ser muy difícil de lograr, al tener cada comensal, un solo plato para toda la comida, que generalmente era de madera o bien de tierra cocida.