
A la piperada, hay que considerarla más que como un plato, un acompañante, tanto de pescados, como de carnes, y perfecta para acompañarla de unos huevos cascados y estrellados en la misma cazuela donde hemos preparado la piperada, y dejarlos hacer o, remover hasta lograr un maravilloso revuelto.
Su origen, para algunos es francés, concretamente gascón, aunque yo me inclino más por el País Vasco Frances, ya que su nombre procede de la palabra “Piperra”, que en[FG1] euskera significa pimiento, lo que nos da una pista del elemento central de su preparación.
La piperrada está considerada como una expresión de identidad culinaria, originaria de las cocinas rurales, donde los ingredientes de temporada y el aprovechamiento del producto local, marcaban y marcan, la pauta de la alimentación diaria.
SU RECETA
Ingredientes
2 pimientos rojos
2 pimientos verdes
1 kg. de tomates maduros
3 cebollas
2 ajos
1 vaso de aceite de oliva
Sal
Pimienta negra recién molida
Elaboración
Escaldar los tomates, dejar enfriar un poco y pelar, quitar las pepitas y cortar en cuadraditos. Filetear los pimientos. Pelar las cebollas y cortar en aros finos.
Aplastar los ajos, para a continuación, pelar y filetear.
Poner una cazuela a poder ser de barro a fuego medio con aceite de oliva, pochar las cebollas, añadir los pimientos y los ajos, rehogar durante unos diez minutos e incorporar los tomates. Dejar cocer unos diez minutos, salpimentar y cocer unos quince minutos más.
