Casa del Cordón, Vitoria – Gasteiz

         Sobre la casa del Cordón y Adriano VI, el tema yo al menos, no lo tengo muy claro, a saber: La historia más conocida nos cuenta como la casa de Cordón, había cobijado a personajes muy importares de la realeza, de la cultura, de la historia, etc., a su paso por Vitoria – Gasteiz, y así en el año 1522 estando alojado en ella el cardenal Adriano de Utrecht, recibió la nueva de que había sido electo Papa con el siguiente pliego que le decía: “Santísimo Padre albricias que os ha hecho sucesor de San Pedro en la Iglesia de Roma…” Diole el Cardenal la mano al correo y dijo: “Si esta nueva es cierta doleos de mí los que me queréis.” 

          Pero, la historia no termina aquí, existe dos contradicciones muy importantes sobre este tema. La 1 ª la da el historiador Fernando Giménez del Oso, en la que afirma que, en el convento de San Francisco, derribado en parte en el año 1930 (digo en parte, puesto que oculto por ciertas edificaciones que menciono a continuación, quedan restos muy importantes)) para edificar el Gobierno Civil, Hacienda y Juzgados, dormía Adriano VI, repito, en el convento de San Francisco, el día en que fue nombrado Papa, y ahí ofició su primera misa como pontífice.

          La siguiente contradicción es de Tomas Alfaro Fournier. En el año 1951 escribe en “Vida de la ciudad de Vitoria”: Hallábase alojado el Cardenal Adriano VI en la llamada casa del Cordón y cuando se dirigía a decir misa en el convento de San Francisco, recibió la noticia de su exaltación al Pontificado, traída por un correo del Obispo de Gerona. Apeóse del caballo el mensajero y, postrándose a los pies de Adriano, entregole la carta que traía, diciendo con voz entrecortada: “Santísimo Padre, albricias, que os han hecho sucesor de San Pedro en la silla de Roma”. Pasaron algunos días sin que se confirmase el nombramiento. Por fin el día 9 de febrero llegó a Vitoria el camarero en Roma del Cardenal Santa Cruz con los testimonios de su elección, y el ya proclamado Papa con el nombre de Adriano VI el día 22 de enero de 1522 se dejó ver revestido de pontifical en el convento de San Francisco donde habitaba, permitiendo que le adoraran y le besaran el pie, como sucesor de San Pedro.

          ¡Ojo!, que aquí no termina la historia. Según varios historiadores, y ni más ni menos que José María Sedano, hombre sabio en estos temas y conocedor de Vitoria – Gasteiz como nadie, me dijo: Tote, en la Casa del Cordón no. El Cardenal Adriano de Utrecht cuando fue elegido Papa, se encontraba alojado en la Casa de los Landazuri y Romarete en la calle Herrería n º 23. 

GIRASOL con 3.000 años. Sus “pipas”, su aceite y… 

Van Gogh pintando girasoles  

       El girasol procede de América y fue cultivado desde tiempos muy antiguos, hace aproximadamente 3.000 años. Fue la flor favorita de los aztecas, estando representada en numerosas piedras de sus templos. Para las tribus mexicanas, era la flor divina debido a su vinculación con el dios Sol. utilizada para coronar la cabeza de los sumos sacerdotes. 

          En el siglo XVI los españoles, llevaron a Europa sus semillas, y su flor, gracias a su belleza y espectacularidad, fue utilizada en ceremonias y fiestas cortesanas.   

          Actualmente, es una planta cultivada en un gran número de países, gracias a sus diversos aportes alimenticios derivados de sus semillas y de sus propiedades para obtener aceite. Por otro lado, los girasoles también se acostumbran a emplear con fines decorativos 

          El girasol recibe este nombre gracias a las propiedades que posee cuando es joven y que le permiten girar en dirección de los rayos del Sol. Se caracteriza por tener flores amarillas. Sus semillas las “pipas” son comestibles y muy apetitosas tostadas y con un poco sal o sin ella. Las pipas, prensadas nos da el aceite de girasol. Y el “orujo” que queda después de la extracción del aceite, se utiliza como alimento para el ganado.  

   CAPÓN VITORIANO. EL MEJOR

       Parece mentira, pero los tiempos adelantan que es una barbaridad, como dice la canción. Y, sin embargo, un animal tan popular en todo el mundo, un bocado tan suculento y exquisito como el de un buen capón, en Vitoria y en todo el territorio alavés, animal y plato han pasado al baúl de los recuerdos, tanto en su crianza como en su condumio.

          De 1902 data ‘El Practicón’, editado en Madrid, libro constituyente de un curso perfecto del arte de cocinar, un tesoro de bibliofilia para quienes entienden que comida y cultura son inseparables. En él, Ángel Muro nos habla de los capones, aseverando que los de Vitoria son los mejores. Y, en efecto, no hay que desdeñarlos cuando están bien criados y bien cebados. Dentro de su compendio de cocina, Muro nos presenta sus mejores menús, con los mejores productos y sus respectivas procedencias. Así cita, por poner unos ejemplos, sopa burgalesa, arroz a la valenciana, judías de Segovia en escabeche, espárragos de Torruella de Montgri, batatas de Málaga, bacalao a la vizcaína, almejas a la gallega, cangrejos a la bordelesa, caracoles a la madrileña, truchas de Riofrío a la molinera, besugo a la donostiarra, merluza frita a la gaditana, guisado a la madrileña, encebollado de carne al estilo de Córdoba, faisán de Andorra, pichones de Escorial, CAPONES DE VITORIA y fresones de Aranjuez.

El gran gastrónomo Busca Isasi, en su largo peregrinar gastronómico por nuestras tierras, fue el primero en sorprenderse cuando, releyendo un grueso volumen sobre restaurantes alaveses, encontró una cita sobre platos típicos en la que aparece: “Capones de Aramayona con guarnición”.

         Si lo piensas no es para sorprenderse porque los capones de Villarreal de Álava tenían mucha fama y, según Busca, eran los mejores que él había comido.

         Y Villarreal es muga con Aramayona. El secreto de estos capones radicaba, de forma muy importante, en el clima y la zona. Además, obviamente, de estar bien cebados con maíz y pertenecer a la vieja estirpe pirenaica de pollos rojos con patas amarillas.

          Pero, aquí no termina la historia. Nos queda la importantísima forma o manera de prepararlos. Para que el capón salga tierno debe matarse por lo menos cuatro días antes y guardarlo, como dice el docto y amigo Víctor Manuel Sarobe, nunca en cámara frigorífica sino en lugar fresco. Al ser un producto muy típico de las Navidades, se suele rellenar con frutos secos navideños, carne picada, trufa, zumo de naranja para desengrasar y jerez.

La Almendra Gótica de Vitoria-Gasteiz. “Gótica, entera, completa y homogénea”, así la definió el mismísimo Víctor Hugo 

      En el año1181 el rey navarro Sancho VI de Navarra, encontró una aldea, que según el monarca los lugareños llamaban Gasteiz y el la rebautizo con el nombre de Vitoria o Victoria, más concretamente funda la ciudad con el nombre de “Nova o Nueva Victoria”. 

          Y no es hasta los primeros años del siglo XIII cuando comienza la construcción del primer núcleo urbano en lo alto de la ciudadela amurallada. Vitoria contaba para el cambio de milenio con una muralla defensiva, Villa Suso (villa de arriba o alta), y a su alrededor fue formándose la urbe baja, Villa Yuso (villa de abajo o baja). A su alrededor fueron creándose, además, nuevas calles que rodeaban el cerro, calles angostas y curvas con edificaciones desiguales. La primera fue la Correría, de correas, por ser la calle donde estaban los guarnicioneros. Las siguientes fueron la Zapatería y la Herrería, o calles de los zapateros y los herreros. Más tarde la Cuchillería, la Tintorería y la Judería, además de otras más pequeñas como la Chiquita, la Barullería, que luego se llamaría Barrencalle, Barrancal, y el Portal de Aldave. 

          Se sigue construyendo, pero prácticamente hasta mediados del siglo XIX toda la arquitectura de Vitoria se desarrolla dentro de lo que se conoce como parte vieja o la ciudad medieval, la ciudad amurallada, también algunos la han llamado, la ciudad perdida y la almendra gótica, debido a su curioso urbanismo en forma de almendra “Gótica, entera, completa y homogénea”, así la definió el mismísimo Víctor Hugo cuando la visito a comienzos del siglo XIX. 

FINLANDIA: La cerveza da alegría a las mujeres y…

          KALEVALA, la Epopeya finlandesa S. XIX, canta: “La cerveza conquistó inmensa fama, mereció ilustres honras en virtud de su excelencia; buena bebida para las gentes graves, daba alegría a las mujeres, humor brillante a los hombres”.

          La cerveza es un testimonio de la cultura y los hábitos de los hombres y mujeres de ayer y de hoy. Bebida mitológica, compañera de poderosos y humildes, moderna y antigua, su descubrimiento se pierde en la noche de los tiempos.

El ajo es un repelente de insectos y…  

          El ajo es conocido hace milenios, hermano del cebollino, chalota y puerro, primo del lirio y del tulipán. Utilizado y degustado por egipcios, griegos y romanos, por contra, repudiado por los seguidores de Mahoma que rechazaban más su olor que las armas de sus contrincantes.

          Por el contrario, en nuestro país el ajo es uno de los ingredientes más versátiles y populares en la cocina, aporta mucho sabor a distintos platos, desde sofritos, pastas, carnes, salsas, sopas, pero también tiene una serie de usos beneficiosos y hay que adjudicarle propiedades curativas.

          Además, hay aplicaciones, que poca gente conoce y, es que, sirve como un repelente natural de insectos, motivo por el que el ajo es efectivo contra los pulgones, su razón es porque contiene compuestos sulfurados, que tienen propiedades insecticidas y fungicidas. Estos compuestos sulfúricos emiten un olor fuerte e irritante para los insectos, lo que puede mantenerlos alejados de las áreas en las que se coloca el ajo.

          También hay que reconocer que en muchos casos ha sido repudiado o prohibido por su olor. Es conocida la opinión que tenía Victoria Beckham sobre el ajo:  España huele a ajo. Sí, sí, todo el país. Es aterrizar en él y le invade al olfato el olor a esta planta. No es un cumplido, sino todo lo contrario.

           A quien ajo come y vino bebe, ni la víbora le puede.

                 Si hace un frio del carajo, come miel, limón y ajo.

 Las Migas, plato ancestral, pero…

          Para conocer la antigüedad de las migas, migas ruleras o migas de pastor, tenemos que remontarnos a la noche de los tiempos. Mikel Corcuera cree que nuestros primitivos antepasados los iberos, ya las comían.

         Definidas como una sopa seca o sopa pastoril, cuyo principal y yo diría que casi único ingrediente es el pan seco de días anteriores. Nacido para la subsistencia y para hacer frente a los rudos y fríos inviernos. Antaño fue parte de la alimentación cotidiana (generalmente servida como desayuno), para convertirse con el paso de los tiempos en una elaboración de tasca y fonda y definitivamente a uno de los platos de cuchara más caprichosos y tradicionales, sin trampa ni cartón.

          A la hora de elaborarlo, ingrediente imprescindible un pan casero o cabezón de 4 o 5 días. Tostamos en manteca de cerdo, pedazos de su miga con ajos pelados, lo acompañamos de chistorra o chorizo, lonchas de bacón, un poco de pimentón picante (no siempre), verduras picadas y agua. Y ojo, teniendo siempre muy presente el refrán popular: “La mujer, hermosa; y las migas, jugosas”