A lo largo de los siglos se han dado varias y diferentes respuestas al acertijo: “¿Que fue antes el huevo o la gallina?” Los padres de la Iglesia, tenían la contestación: “La gallina”. Según el Genesis, Dios creo primero a los animales, no sus aparatos reproductores. Por el contrario, el victoriano Samuel Butler escritor y analista, dio prioridad al huevo diciendo: “una gallina es solo el medio del que se vale el huevo para hacer otro huevo”. Pero, en lo que no hay discusión es en que ya existían huevos ante de que apareciesen las gallinas. Con lo cual, se puede zanjar esta duda con una conclusión: nuestros suflés y nuestros huevos fritos, se lo debemos a la invención del sexo.
Ampliando las muchas teorías sobre quien fue primero, el huevo o la gallina, tomemos como referencia, la Teoría de la Evolución de Darwin, que afirma que el huevo fue primero que la gallina. La gallina se formó dentro de un huevo de otra especie animal, por sorprendente que resulte. Esto explica cómo se dio la transición y evolución de especies.
Y para concluir, la biología tiene la respuesta. Antes de la gallina, estaba el gallo rojo salvaje, que también ponía huevos. Y también los ponían sus ancestros, los dinosaurios. Con lo cual, está claro que el huevo fue primero.
A la derecha del cuadro, podemos ver la fachada neoclásica de la Plaza Nueva. A la izquierda, murallas y puertas góticas de acceso a las calles gremiales protegidas por casas torre.
La Plaza de la Virgen Blanca (o Plaza Vieja), de Vitoria-Gasteiz, cuenta con una dilatada historia que se inicia a principios del siglo XIII, cuando el poblado de Gasteiz, se amplía hacia el oeste, con las calles Correría, Zapatería y Herrería, y hacia el este, en el año 1256, con las Calles Cuchillería, Pintorería y Judería. Se conformaba así la almendra medieval.
Una de las funciones históricas de Vitoria-Gasteiz en el siglo XIX, fue la de servir de centro de intercambio de producción agropecuaria en la provincia. Obra de Carlos Sáez de Tejada. De mi libro “Álava Aquella Gran Cocina”.
Obra de Carlos Sáez de Tejada. De mi libro “Álava Aquella Gran Cocina”
Palacio de Escoriaza-Esquibel. Construido entre 1530 y 1541, pieza capital del renacimiento alavés, fue residencia urbana del humanista Fernán López de Escoriaza, médico del rey Enrique VIII de Inglaterra y su mujer, Victoria de Anda y Esquivel. Por su riqueza arquitectónica y ornamental, estamos ante uno de los mejores ejemplos de la arquitectura civil renacentista en el País Vasco.
Cabe destacar la fachada principal, frente a una plazuela, en la que sobresale la portada plateresca donde se pueden ver los bustos del propietario y su esposa.
1ª dulzura después de la leche materna. Sus caricias mas sabrosas que la miel.
Posiblemente la miel, es la primera fuente importante de dulzura en la experiencia humana, obviamente, después de la leche materna y también debieron ser las frutas. Pero la fuente mas concentrada de dulzura natural fue y es la miel, esa reserva de alimentos de las abejas que llega a tener un 80 % de azucares.
Hace por lo menos 10.000 años aparecen en cuevas rupestres pinturas que dan a entender, que los humanos ya se tomaban la molestia de recolectar miel. En los últimos siglos del primer milenio a. C., muchas son las citas bíblicas en donde aparece el néctar dulce de miel. Otros pueblos, como los antiguos egipcios o los griegos, por ejemplo, se referían a la miel como un producto sagrado, llegando a servir como forma de pagar los impuestos
Para nuestros antepasados no solo fue una fuente de dulzura, la miel represento placer y plenitud, así se destaca en obras literaria muy antiguas. Es de hace 4.000 años una tablilla de barro sumeria en la que se describe al novio como: “dulce como la miel”, las caricias de la novia como: “mas sabrosas que la miel”, y su cámara nupcial como:” llena de miel”. En el Cantar de los Cantares, el novio canta: “tus labios esposa mía, gotean como un panal de miel: hay miel y leche bajo tu lengua…” La miel siguió siendo un ingrediente importantísimo en la cultura y la cocina de Grecia y Roma, gozando de un gran prestigio, prestigio debido a su misterioso origen y a la creencia de que se trataba de una porción de cielo caída a la Tierra. Plinio especulo sobre la naturaleza de la miel: “Al amanecer sale del aire…, aun así, trae consigo el gran placer de su naturaleza celestial”
Las noticias que tenemos de nuestros antepasados, son bien conocidas, comienzan con la llegada de los romanos, y con ellos la escritura. Todo lo anterior a su llegada, es la prehistoria, etapa que la podríamos definir como analfabeta, eso si, con un lenguaje propio, la arqueologia, que nos ha permitido conocer, costumbres, habitos, alimentación, etc.
Los primeros testimonios escritos, se lo debemo al geografo e historiador griego Estrabón (64 a. C.), que en términos generales, a los habitantes de Nuestra Tierra, llama montañeros y dice de ellos entre otras cosa: “En las tres cuartas partes del año, los montañeses sólo se alimentan de bellotas que cuando estaban secas las trituran, se muelen y hacen pan, el cual guardan durante mucho tiempo. Beben “Zythos”- Cerveza – y el vino, que es poco, lo consumen en grandes fiestas familiares.
De las palabras de Estrabón, destacaría dos muy importantes: la primera, que beben vino y la segunda, que incumbe al tema que nos ocupa, la bebida principal es “Zythos” – Cerveza -. En mi libro “Nuestra tierra a la mesa”, sobre las palabras de Estrabón digo que probablemente sería sidra ya que los manzanos abundaban y la confundiría por su color con la cerveza. Pero, reflexiono y saco mis propias conclusiones. ¿Y por que no cerveza?, teniendo en cuenta que la cebada probablemente ha sido uno de los mas antiguos alimentos usados por el hombre, conocida ya 12.000 años atrás. Tenemos constancia de Mesopotamia en donde la agricultura y la ganadería se impusieron entre los años 6000 y el 5000 a.C., y tanto ellos como los egipcios, están considerados como los padres de la cerveza. Para los egipcios era un don divino colocado bajo la protección de Isis (diosa de los cereales) y de Osiris (patrono de los cerveceros), fue una bebida ceremonial vinculada al culto de los muertos[1]
Y me pregunto: ¿Por qué no sería cerveza lo que bebían nuestros antepasados, si el cultivo del cereal aparece 5.000 – 4.500 a.C., y como curiosidad, tenemos en nuestra zona molinos de mano (4.200 – 3.000 a. C.)?
Metiéndonos ya de lleno, en el cultivo de la cebada malta, centrado en las áreas alavesas de la Llanada y la Montaña. Álava desde hace unos cuantos años, es famosa en el sector agrícola estatal por producir una de las mejores cebadas malta para la elaboración de cerveza. El 10 % de la especie de cebada malta para cerveza del Estado sale de Álava, unas 75.000 Tm., mas o menos. Siendo una de las mas prestigiosas y demandadas por los principales productores de cerveza del mercado, entre las que se encuentran marcas tan conocidas como Damm, Mahou, San Miguel y Heineken.
Y aquí saco mí última conclusión. Es curioso observar, como cambia con el tiempo la historia gastronómica. Los bárbaros (Germanos, alemanes, Escandinavos, etc.), tenían unas costumbres en lo que concierne a su alimentación. La carne frente al pan, la mantequilla frente al aceite y la cerveza frente al vino. Hoy en día, las bodegas alavesas, estarían pasándolo canutas si no fuera por la exportación, ya que el consumo nacional está cayendo, y curiosamente los bodegueros compensan estas perdidas, gracias a la exportación a tierras vikingas entre otras, y bien venidas sean.
En la actualidad, si pasas por delante de una terraza de bar, raro es ver vino en ellas y lo más normal, es cerveza (en los restaurantes, el vino sigue siendo lo normal). En mi último viaje a Sudáfrica, aparte de sorprenderme la alta calidad de sus vinos, mas sorpresivo fue ver las terrazas de los bares y obviamente los restaurantes en los que la bebida predominante, por no decir única, era el vino, tinto o blanco, pero vino.
Pero, seamos positivos y bien venida sea la cebada malta, si es alavesa, claro. Solo me queda un deseo y es que, en la etiqueta o serigrafiado en las botellas, botellines o latas de cerveza ponga: Cebada malta de Álava.
La canela proviene del árbol tropical de la canela, conocido como canelo, es un árbol de hoja perenne que se da principalmente en Asia tropical, pariente lejano del laurel. Su corteza interior seca, cuando se corta y se desprende de los brotes de estos árboles, se enrosca formando los conocidos “canutos” o “ramas” de canela.
Los antiguos egipcios las usaban para embalsamar y es mencionada repetidamente en el Antiguo Testamento. En la España rural, antiguamente se utilizaba para inducir sueño a los niños. Las madres, a la hora de ir al campo a trabajar la empleaban como relajante para que los niños durmiesen tranquilamente. La canela también ha sido muy utilizada cuando te quemabas la lengua o los labios por comer o tomar cosas muy calientes; se chupaba la barra de canela y se pasaba por las partes quemadas y así sedar el dolor y cicatrizar las heridas.
Además, la creencia popular la tilda de ayuda contra la impotencia, en el caso de los hombres. La canela se ha usado desde tiempos muy antiguos, por su poder afrodisíaco.
Si retrocedemos en el tiempo y echamos la vista atrás, veremos que la cocina ha cambiado totalmente, no solo las presentaciones, la innovación, etc., lo más importante e imprescindible: “La buena cocina es aquella en la que las cosas saben a lo que son”.
La cocina medieval disfrazaba totalmente los sabores. A este respecto, y así lo cuentan los historiadores, aquel cocinero de la antigua Roma, que según la tradición ganó un concurso por haber preparado un pollo con sabor a pez.
Un buen cocinero, debe procurar que los alimentos en primer lugar sepan a lo que son, sin dejar de ser sabrosos, agradables al gusto y placenteros a la vista, teniendo un apetecible aspecto.
El dolmen AIZCOMENDI más conocido como DOLMEN DE EGUÍLAZ, situado en la Sierra de Salvatierra (Álava), no es descubierto hasta el año 1831. Descubrimiento que se lo debemos a un labrador que araba con sus bueyes en aquel termino, y gracias a las investigaciones arqueológicas y estudios que se realizaron a partir del año 1916 por Aranzadi, Barandiarán y Eguren, podemos conocer la existencia del hombre vasco antes de la historia, como vivía y moría, o el inicio de nuestra cultura. Aunque para encontrarnos con los orígenes de esta obra arquitectónica, tendríamos que remontarnos a los años 2500 a.C.
Dolmen, palabra que en bretón significa “mesa de Piedra”, es un panteón colectivo donde se celebraban ritos funerarios.Como podemos ver en la fotografía, el Dolmen de Eguílaz, está integrado por varios menhires (piedras alargadas) cubiertos por una losa con un gran grosor que anda rondando el metro. Y aquí se inician mis dudas, alucinaciones o incredulidades. Dudas que después de tantos años, aún hoy persisten en mi mente. ¿Cómo los hombres y mujeres prehistóricos, (de ellas también hablaremos más adelante) se las ingeniaban para construir estos dólmenes, con este tamaño y el tonelaje de las piedras empleadas en su erección? Avivemos la imaginación y miremos las grandes piedras dispuestas de canto, soportando la losa horizontal de cuatro metros de longitud que servía de cubierta al receptáculo funerario, cuyo diámetro era de unos sesenta metros. ¿Como se las ingeniaron para construir estos dólmenes con el tamaño y tonelaje de estás enormes piedras?
El misterio que envuelve este dolmen prehistórico, nos hace avivar la imaginación y continuar con la excavación. Y aquí comienza otra gran incógnita. En esta tumba se desenterraron multitud de esqueletos. Los esqueletos eran de hombres y muchachos, ninguno de “mujer«. ¿ninguna mujer?
Y, por último, esto es más una curiosidad: La última persona enterrada en el dolmen de Eguílaz, fue un soldado de Napoleón que huía de Vitoria en el año1813